Internet de Todo (IoT) -un ‘sistema nervioso’ global de redes
que conectan personas, procesos, datos y cosas- ofrece posibilidades de
transformación para la región, con consecuencias importantes en
desarrollo, empleo y competitividad.
Diario TI 09/05/15 8:50:45
América Latina enfrenta importantes retos en desarrollo y
competitividad, pero a la vez tiene una gran oportunidad de repensar su
futuro y avanzar varios pasos hacia adelante. La siguiente fase de
Internet, Internet de Todo (IoT) -un ‘sistema nervioso’ global de redes
que conectan personas, procesos, datos y cosas- ofrece posibilidades de
transformación para la región, con consecuencias importantes en
desarrollo, empleo y competitividad.
Internet de Todo hace las conexiones más relevantes y valiosas que
antes, convirtiendo la información en acciones que crean nuevas
capacidades, experiencias más enriquecedoras y oportunidades económicas
sin precedentes para los negocios, las personas y los países.
Cerca del 99% de los objetos físicos que algún día pueden ser parte
del Internet de Todo, están aún desconectados. Con sólo aproximadamente
10 mil millones del 1.5 billones de cosas actualmente conectadas, hay un
gran potencial para conectar lo desconectado. Cisco predice que 19
millones de millones de dólares de valor potencial se generará en la
próxima década, impulsado por la conexión de personas con personas,
personas con máquinas, máquinas con máquinas, etc, todo esto a través
del Internet de Todo.
El valor potencial puede ser creado o será migrado a través de
compañías del sector público y privado y de las industrias que
aprovechen el Internet de Todo en la próxima década. De estos, 860 mil
millones corresponden a América Latina. Si el Internet de Todo no es
implementado, esta suma se dejará sobre la mesa. El reto es claro: la
digitalización de países, ciudades, empresas y organizaciones es una
oportunidad que América Latina no puede desaprovechar, una oportunidad
sin precedentes para avanzar en productividad y competitividad.
Esta región, un mercado de más de 600 millones de personas, cuenta
con sólidos fundamentos macroeconómicos. Sin embargo, los indicadores
económicos y sociales destacan la necesidad de aumentar la productividad
de la región para mantener su impulso económico y social. La
disminución de la velocidad de crecimiento de la economía mundial y el
cambio de los patrones de inversión combinados con retos en educación,
salud, infraestructura y tecnología son temas que hay que resolver.
El principal reto a futuro en la región no es pues la inestabilidad
económica sino el bajo crecimiento, que podría estar en tasas de 1-2%
anuales, el cual no es suficiente para las grandes expectativas de la
población, en especial la naciente clase media.
La única manera de
crecer a una tasa mayor es aumentando la productividad: mejorando la
educación, aumentando la innovación, mejorando la infraestructura y
logrando una mayor competitividad. Dentro de este contexto, la
digitalización de la región y en especial Internet de Todo, jugarán un
papel determinante.
Líderes de gobierno y de ciudades tienen visiones muy claras y
ambiciosas en materia de agendas digitales. Sin embargo, estas
contrastan con la realidad. Según el reciente Global Information
Technology Report, América Latina y el Caribe, aunque han avanzado en el
entorno de las TICs, todavía están muy abajo en el ranking. En el
Networked Readiness Index, una medida de 143 países que se basa en el
entorno, preparación, uso e impacto de las TICs, el primer país de la
región en el ranking es Chile, ocupando la posición 38 y los demás le
siguen con grandes diferencias. Lo que evidencia que la región esta aún
muy por debajo en conectividad en comparación con otros países y
regiones del mundo.
La penetración de banda ancha de América Latina está por debajo del
promedio del mundo. Lo cual es muy bajo y puede ser un limitante para la
adopción de Internet de Todo. Los países de la región deben implementar
políticas para impulsar el crecimiento de las conexiones de banda
ancha. Creemos que este es uno de los factores prioritarios para
aumentar la productividad y competitividad de nuestras economías a todos
los niveles y así mejorar la calidad de vida de nuestros ciudadanos.
Invito a los líderes de la región a considerar las posibilidades que
ofrece Internet de Todo, no solamente para los gobiernos sino también
para el sector privado. El primer paso es aumentar la disponibilidad y
adopción de la banda ancha, en particular mediante políticas que
permitan alcanzar el acceso universal, aumentar la asequibilidad,
incrementar las competencias digitales y cerrar las brechas de género.
Adicionalmente, la región debe duplicar sus inversiones en
infraestructura en general y en tecnología en particular para aumentar
la productividad. Internet de Todo exige también un cambio de mentalidad
y un afán por innovar.
Estas son medidas que deben tomarse para asegurar que la región puede
disfrutar las ventajas de la próxima fase de Internet. Los beneficios
de Internet de Todo pueden ser varias veces mayores en magnitud en
comparación con las etapas anteriores de Internet. La digitalización de
la región es una oportunidad que no da espera.
Por Jordi Botifoll, Presidente Cisco América Latina, WEF América Latina, Cancún
Fuente: DiarioTI